11.11.06

¿QUÉ MODELO UNIVERSITARIO ES PREFERIBLE?

Tras una semana especialmente atareada en todos los aspectos, ayer estuve leyendo diversos artículos y noticias en los diferentes medios de comunicación y uno de ellos volvió a recordarme algo que ya me habían comentado alguna vez. Al parecer hay algunos alumnos australianos que se ven obligados a prostituirse para hacer frente a unos gastos universitarios que ascienden en ocasiones a los 25.000 euros. La noticia me sorprendió tanto que intenté buscar otros artículos de contenido similar para comprobar si era cierto, y encontré una noticia en “El Periódico” en la que se comentaba prácticamente lo mismo que en la anterior, aunque esta vez se trataba de estudiantes ingleses. El asunto desde luego da mucho que pensar aunque sigo preguntándome si lo que plantea es realmente cierto y hay datos fiables que así lo demuestren o si se trata de tópicos y de historias que carecen de cualquier fundamento. El caso es que, independientemente de la veracidad de la información, resulta interesante plantearse las diferencias entre la educación universitaria anglosajona y continental.

Y es que no debemos pasar por alto el dato que nos facilita este artículo de Libertad Digital en el que se afirma que “este año todos los ganadores de los premios Nobel científicos son norteamericanos” Por lo tanto se nos plantean dos sistemas diferentes, cada uno con sus ventajas y sus inconvenientes. No cabe duda de que el sistema universitario anglosajón, y especialmente el estadounidense, es especialmente exigente y caro, aunque los resultados son bastante más satisfactorios que en Europa. La especialización es evidente porque sólo así se explica el hecho de que la mayor parte de premios Nobel sean conseguidos por estudiantes de EEUU, un país que se encuentra a la cabeza del mundo en lo que respecta a avances científicos. Y eso por no hablar de lo que esos estudiantes saben al terminar la carrera en comparación con los europeos y más en concreto con los españoles. Además del alto coste de los estudios y de la especialización, resulta significativo que el número de estudiantes en proporción a la población es mucho menor que aquí, lo que significa que, en esos sistemas, estudian quienes realmente tienen vocación, y el hecho de cursar estudios universitarios no es algo tan exigible a ojos de la sociedad como pueda suceder en España.

Ante esta situación nos puede surgir la pregunta de si es realmente justo que haya estudiantes que se vean obligados a trabajar por no tener recursos suficientes para pagarse los estudios. He intentado leer varios artículos sobre la educación pública y privada y la verdad es que no he llegado a una conclusión clara. Sí, el liberalismo se nos ha presentado como el mejor sistema económico y en ese sentido todas las actividades económicas deberían liberalizarse lo más posible, de igual modo que se deberían privatizar las empresas públicas y reducir el impuesto de sociedades. Es justo que el mercado dé a cada uno lo suyo sin que el Estado intervenga y devalúe los incentivos y las leyes del mercado. Pero tampoco debemos olvidar que un estudiante no tiene por qué tener tantos ingresos y, si bien es cierto que los ciudadanos no se deben aprovechar a través de los servicios públicos de lo que otros ganan gracias a su mayor esfuerzo, no es menos cierto el hecho de que los estudiantes no tienen para nada culpa de la vida que hayan decidido elegir sus padres, porque al fin y al cabo son personas independientes.

Es decir, el Estado únicamente debe intervenir en contadas ocasiones: Cuando las empresas privadas no encuentren rentable desarrollar ciertas actividades que son necesarias, para satisfacer ciertas necesidades básicas sin que ello signifique poner trabas intervensionistas a la empresa privada, para ostentar la potestad de la justicia y de las fuerzas del orden y para proteger a ciertos sectores de población que no pueden satisfacer sus necesidades por si mismos, esto es, garantizar sanidad y educación para aquéllas personas que no tienen culpa de la incompetencia o de los escasos recursos de quienes inevitablemente dependen económicamente. Además no debemos olvidar que no todas las ciudades disponen de universidad, lo cual implica gastos adicionales. Ahora bien, que se permita estudiar a quienes tienen pocos recursos para ello no significa que el sistema educativo permita la vida ociosa y la vagancia generalizada a costa de los recursos de otros porque, ya que se permite en estos casos excepcionales la intervención estatal, no se debe desaprovechar y malgastar por respeto a los contribuyentes.

Por lo tanto consideraría necesario que se estableciesen ciertas medidas para evitar esto: En primer lugar endurecer el sistema educativo en la etapa previa a la Universidad para evitar que, quien no sea capaz de superar los estudios universitarios, no desperdicie recursos que les están siendo arrebatados a los contribuyentes a modo de impuestos. No se debe incurrir en el abuso. Y en segundo lugar sería buena idea incrementar sustancialmente (no un poco sólo) el precio a partir de la tercera matrícula (incluida ésta también) en cualquier asignatura de la carrera. Y, quien no tenga dinero para hacer frente a estos pagos adicionales, no sería privado de estudiar sino que debería abonarlos en diferentes plazos cuando terminase sus estudios y empezase a cobrar; sería algo así como pagar una deuda que el Estado ha contraído por nosotros con los ciudadanos que pagan impuestos. Este es un método muy eficiente de garantizar la educación gratuita a los buenos estudiantes, de terminar de una vez por todos con la horrenda vagancia y ociosidad de quienes despilfarran los impuestos y de apartar a modo de “multas” por escaso rendimiento a quien suspenda compulsivamente y, dada su incapacidad para el estudio, esté desperdiciando el dinero de unos buenos contribuyentes que le permitirían a uno estudiar gratis, pero no aprovecharse sin más de esta situación

8 Comments:

At 11/11/06 3:09 p. m., Blogger vitio said...

El cheque escolar es también una alternativa.
Respecto al endurecimiento del bachiller o de la ESO, creo que es muy necesario. Y también creo que el que no quiera estudiar en la secundaria, que no lo haga, y que se meta a una FP.
Un saludo!

 
At 11/11/06 4:30 p. m., Blogger Samuel said...

Pone usted sobre la mesa una propuesta indigna de presentarse ante la ministra Cabrera, no tanto por la propuesta como por la ministra. Pero no dude que de aquí a que lleguemos al alto nivel educativo estadounidense hay años luz. Primero hay que alcanzar a los europeos.

Estoy completamente de acuerdo con usted en que se debería endurecer el sistema educativo en los cursos anteriores a la universidad. Pero, ¿usted cree que bastaría con eso? Fíjese que hace unos pocos días sucedieron en mi localidad varias agresiones a algunos profesores de instituto. Sólo son síntomas de lo que se está engendrando en las escuelas. Pude leer en un periódico gratuito que el 15% de los profesores de secundaria asegura haber sido agredido físicamente alguna vez y el 73% verbalmente. No creo que sea justo asociarlo con el pésimo sistema educativo, que más bien es un atenuante que la causa original.

La educación en España ha degenerado hasta tal punto que ya no sólo cabe plantearse cómo se debe reforzar las asignaturas, sino enseñarle a un adolescente a estarse quieto en un sitio y escuchar. Es una experiencia realmente desagradable cruzarse con una de esas cabezas locas. Inspiran profundas reflexiones. Pienso que el origen de esta mala educación está en algunas familias, donde no se ha encauzado al niño cuando tenía menos edad y ha resultado un indeseable además de un analfabeto funcional. Difícilmente se le puede enseñar nada serio a estos pequeños monstruos. Es más, generan un mayor relajamiento en el sistema educativo, en vista de que una educación exigente dejaría a cada alumno en el curso que se merece. Algunos profesores justifican el sistema comparando con las antiguas clases memorísticas del franquismo, pero como siempre nos hemos ido al extremo contrario, al de no exigir nada al alumno y aprobarle por cuatro milongas que haga a final de curso.

También es cierto que en la educación pública, tan relajada y tímida como la tenemos en España, no puede hacerse nada con unos individuos sin formación moral ni intelectual. Ciertamente el contribuyente está pagando a muchos "suspensos compulsivos", pero es que a esas edades, partiendo de errores de base, es difícil encontrar personas con cultura y autodisciplina. Obviamente hay muchos contribuyentes inocentes que han educado correctamente a sus hijos y muchos estudiantes que no han seguido a la manada populachera del resto del alumnado. Desde un punto de vista económico, usted lo sabrá mejor que yo, parece una propuesta respetable. Y sin embargo, piense que aumentar el precio de las matrículas actualmente traería muchos descontentos, pues ya está cara la vivienda y los salarios son a menudo escasos. Pero bueno, como justicia moral con el contribuyente, no seré yo quien que está mal. Me ciño a su criterio, que indudablemente será más preciso y labrado que el mío.

Un cordial saludo,

Samuel.

 
At 11/11/06 5:38 p. m., Blogger VICTRIX said...

Amigo Samuel, estoy muy de acuerdo con usted cuando comenta que el problema de la educación de los hijos radica principalmente en la familia ya que nunca debemos olvidar que la labor de la enseñanza es formar a los alumnos académicamente, pero no hacer las veces de niñera ni criar a los hijos. Creo que estamos de acuerdo en que todo el problema arranca en la falta de valores que padece la sociedad actual, algo que se ha visto acentuado por unos planes de estudio muy “progresistas” en su forma pero lamentables en contenido. El nivel educativo en España no ha hecho más que descender desde la década de los 80 o 90. En ese sentido endurecer el sistema educativo no erradicaría la falta de respeto en las aulas, pero al menos permitiría estar debidamente formados a los alumnos que se toman en serio el tema de su formación. Al fin y al cabo nada se puede hacer con los alumnos indeseables, por mucho que se rebaje el nivel.

En lo que respecta a la violencia en las aulas está claro que el problema no tiene ninguna solución a corto plazo. Además, como usted muy bien comenta, en este país nos gustan los extremos y hemos pasado de los herméticos y espartanos planes y métodos franquistas al cachondeo más absoluto. Cualquier medida que pretenda poner un poco de orden y respeto en las aulas será tachada de franquista o no se qué barbaridad. Por lo tanto, según están las cosas, y como no se puede corregir a los incorregibles sin ayuda paterna, lo más lógico es proteger al menos al alumnado decente y al profesorado. Esto podría lograrse separando a los alumnos en grupos atendiendo a su comportamiento y nivel académico (como ya se hace en otros países) y endureciendo las leyes de menores ante ataques a profesores o a otros compañeros. Ya veríamos entonces si se apaciguaban o no. El problema sería la tormenta política que se desataría. Es de sobra conocida la tendencia de la progresía a identificarse con los problemáticos, ya se trate de indeseables que amargan la vida a los compañeros de clase o de extremistas religiosos que incitan al terrorismo.

En cuanto al precio de las matrículas yo no soy partidario en absoluto de subir el precio de las primeras o incluso de las segundas, porque nadie está exento de tropezar alguna vez. A los buenos alumnos se les debe dar toda clase de facilidades (algo que no sucede actualmente). Pero a partir de la tercera el precio debería subir considerablemente para fomentar el estudio y evitar que quien no pueda con la carrera malgaste el dinero de los contribuyentes. Y por eso mismo, porque el precio de la vivienda está alto (a ver cuando se liberaliza el suelo), no hay mayor incentivo para fomentar el estudio que penalizar al estudiante vago que malgaste dinero público. Ya que a modo de excepción el Estado debe intervenir para proporcionar educación a quien no puede acceder a ella por motivos ajenos a sus méritos, ésta persona debe ser respetuosa con lo que se le presta y no abusar.

Un cordial saludo.

 
At 14/11/06 9:02 p. m., Blogger El Cerrajero said...

# Victrix, si quieres que la nueva generación de expañolitos se enteren de tu entrada la tienes que escribir como un sms.

¿K modlo unibrsitario es prfribl?

 
At 14/11/06 10:10 p. m., Blogger El Espantapájaros said...

Estoy muy de acuerdo con sus propuestas, pero, aparte de destacar una idea fundamental ("en este país nos gustan los extremos y hemos pasado de los herméticos y espartanos planes y métodos franquistas al cachondeo más absoluto"), y más con el problema en las aulas actual, me gustaría introducir en el debate el llamado Plan Bolonia y lo que supone para el modelo universitario, en tanto adapta en parte el nuestro a uno comunitario europeo en vías de creación. Así, en Derecho Natural yo estoy en lo que se supone un "curso piloto" de ese Plan (al que podría calificar de pretencioso cuanto desastroso). Por otro lado, hay una manifestación, de carácter marxista (por así decirlo), este jueves contra ese mismo Plan. Tengo que decir que mi confusión al respecto comienza a ser grande. Victrix y demás caballeros, ¿cuál es su opinión acerca de este asunto, que tanto afecta a la universidad?

Un saludo

 
At 16/11/06 4:46 p. m., Blogger El Espantapájaros said...

Agradeciendo sus comentarios a mis artículos, que en muchos casos son aportaciones más válidas e interesantes que el texto que comentan, me permito mencionar aquí su fundado temor de un posible gobierno del PSOE en minoría, apoyado por nacionalistas. Este caso ya lo tenemos, por ejemplo, en Galicia, donde el partido más votado fue el PP pero gobierna un bipartito socialista/nacionalista. O en Cataluña, sustituyendo el PP por CiU. Todo esto, a nivel autonómico y de pactos post-electorales no anunciados, se presta a muchas interpretaciones y, a mi juicio, da lugar a conflictos lógicos. Aunque parece comportamiento corriente.

Pero a nivel nacional, lejos de abyecciones localistas y señores feudales, creo que se debería respetar que sea el partido más votado en las generales el que forme gobierno, hasta si en bloque se le puede dejar en minoría en el Parlamento. Ya lo hizo el PP en 1996, pactando con los nacionalistas, por aquel entonces menos salvajes y a la descubierta que ahora. Hoy día, si se repitiese ese mismo panorama--cosa tampoco tan improbable, que falta mucho hasta 2008--, me pregunto si el problema se resolvería, o podría resolverse, de igual manera.

Por eso su preocupación también es la mía, y por dos razones. La primera es que ya en 1996 el PSOE pretendió gobernar, si no tras perder las elecciones, sí en las iniciales y graves vacilaciones del Gobierno Aznar, pensando González en un adelanto de elecciones transcurrido el año legal del nuevo Presidente. Algo que, como sabrán, no se llevó finalmente a cabo. La segunda razón es que Zapatero ha demostrado que es capaz de saltar por encima de altas cumbres, sean de la decencia, de la moral, de la legalidad, de la legitimidad, incluso de la elegancia y el estilo, para ejercitar su poder de las formas más malignas, con peores intenciones y pésimos resultados, primeramente, y para mantenerlo a todo trance, consecuentemente.

Y las mayorías absolutas, tanto para el PP como para el PSOE, van a ser complicadas de lograr en 2008, caso de no haber un cataclismo. ¿A quién darán ventaja esta vez esos 300.000 votos de 1996?

Un saludo

P.S.: Mi profesor de Derecho Romano, reputado abogado y señor conservador, sobre el Plan Bolonia: "Una absoluta calamidad".

 
At 16/11/06 5:33 p. m., Blogger Samuel said...

Espantapájaros, precisamente hoy se había convocado una manifestación contra el Plan Bolonia en mi ciudad, pero desgraciadamente nos informaron a la misma hora de la manifestación. Y como acabamos de elegir delegado, tampoco se nos ha explicado siquiera lo que es el plan Bolonia.

Por lo que he podido saber, la reforma del plan de estudios universitario reduce la duración de las carreras a 4 años. El problema es que eso no vaya unido a una mejora de la formación universitaria. Algo he leído de que este proyecto mermaría el número de estudiantes en el Postgrado y establecería unos precios impagables para las matrículas, reservando de algún modo la educación universitaria para los más acomodados.

Tampoco me hagan mucho caso, dispongo de escasa información.

Un cordial saludo,

Samuel.

 
At 16/11/06 6:40 p. m., Blogger VICTRIX said...

Espantapájaros, en primer lugar le comentaré la opinión que me merece el Plan Bolonia, que en ocasiones es más conocido como Convergencia Europea o EEES (Espacio Europeo de Educación Superior) Al parecer una de las críticas que se le hace y que yo comparto es que incrementa el precio de los estudios (como viene a confirmarnos Samuel), algo a lo que yo me opongo porque, si bien creo que se debe subir sustancialmente el precio a quienes suspenden reiteradamente, también pienso que los buenos estudiantes deben tener toda clase de facilidades.

Como ya comento en mi artículo yo estoy a favor del liberalismo y de la escasa intervención del Estado en la economía, y en ese sentido se podría incluso argumentar sobre los beneficios que supondría renunciar a la Seguridad Social, pero también creo que uno de los pocos servicios que se debe garantizar es el de la educación porque sería contrario al individualismo hacer responder a una persona de las actitudes de otras. Ni un estudiante debe verse perjudicado por los escasos ingresos de su familia ni es justo que se vea excluido de recibir una educación dada su incapacidad para gestionarse los estudios. Una cosa es defender el liberalismo y otra cosa es entrar en el campo del anarcocapitalismo.

Igualmente tampoco veo claro que buena parte de los créditos dependan de prácticas no remuneradas en empresas. Es cierto que en la educación española apenas hay incentivos, y también resulta evidente que una vez terminada la universidad los estudiantes apenas saben desenvolverse en sus puestos de trabajo. Por eso yo defiendo que existan prácticas, pero siempre que sean voluntarias y a modo de complemento, no como parte del temario. ¿Cómo se va a aplicar lo que no se ha estudiado? Además las empresas ya tienen acuerdos con las diferentes facultades para ofrecer puestos de trabajo a los estudiantes que disponen de mejor expediente. Al menos así se hace en algunas facultades de Económicas

Y por último siempre me ha planteado grandes dudas eso de la Convergencia Europea porque cada carrera es muy diferente ya que no es lo mismo la medicina o la arquitectura que las carreras del ámbito jurídico-económico. ¿Cómo va a trabajar un inspector de hacienda español en Francia si las leyes son completamente diferentes? Y lo mismo se podría decir de los bancos, y eso que la política económica está dirigida en parte por el Banco Central Europeo. Así que imagínese usted aplicando las leyes españolas en cualquier otro país europeo (incluso alguno como Inglaterra tiene un sistema jurídico de common law). Ya les digo que cada carrera es diferente y que habría que plantearse mucho más seriamente el asunto de la Convergencia.

P.S. Si no me equivoco parece que estudia usted el plan antiguo. En ese caso aprovéchese porque según he oído el nuevo es una buena chapuza. Creo que en Oviedo ya van por la segunda reforma.

Un saludo.

 

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